Inventarios

¿Por qué no cuadra el inventario de un restaurante? 8 causas que debes revisar

RSB

Por RSB Systems

Consultoría operativa y tecnología para restaurantes

Encargado de restaurante realizando un conteo físico de inventario y revisando existencias en almacén

Si al terminar tu inventario físico las existencias no coinciden con lo que indica tu sistema, hoja de cálculo o control administrativo, existe una diferencia de inventario.

El descuadre de inventario no es el problema; es el síntoma.

Pero esa diferencia no es realmente el problema.

Es el síntoma de que algo ocurrió dentro de la operación y no quedó correctamente reflejado en tus controles.

Una compra que no se registró, una receta incorrecta, una porción mayor a la establecida, una merma, una transferencia entre almacenes, un consumo interno o incluso un error al contar pueden terminar produciendo exactamente el mismo resultado:

el inventario físico no coincide con el inventario teórico.

Por eso, cuando un inventario no cuadra, la pregunta no debería ser solamente:

"¿Cuánto me falta?"

La pregunta verdaderamente importante es:

"¿Por qué me falta?"

Encontrar esa respuesta convierte al inventario en una herramienta de control y no solamente en una actividad administrativa.

A continuación revisaremos ocho de las causas que recomendamos investigar cuando aparecen diferencias de inventario en un restaurante.

Primero: inventario físico vs. inventario teórico

Antes de investigar las causas necesitamos entender dos conceptos.

El inventario físico representa lo que realmente tienes.

Es decir, las cantidades que obtienes al contar, pesar o medir físicamente los productos existentes en almacenes, cámaras, refrigeradores, barras y demás áreas de almacenamiento.

El inventario teórico, por otro lado, representa lo que deberías tener de acuerdo con los movimientos registrados por la operación.

De manera simplificada:

Inventario teórico final = Inventario inicial + Entradas − Salidas

Las entradas pueden incluir compras, devoluciones recibidas o transferencias de entrada.

Las salidas pueden provenir de ventas mediante recetas, mermas, transferencias, consumos internos, cortesías u otros movimientos correctamente registrados.

Entonces comparamos:

Inventario teórico vs. Inventario físico

La diferencia entre ambos es una señal.

Supongamos que tu sistema indica que deberías tener:

20 kg de arrachera

pero durante el conteo físico encuentras:

17 kg.

Existe una diferencia negativa de:

3 kg.

Si cada kilogramo tiene un costo de $250:

3 kg × $250 = $750

Ahora sabemos cuánto representa económicamente la diferencia.

Pero todavía no sabemos por qué ocurrió.

Y ahí comienza el verdadero control de inventarios.

1. Compras y recepciones incorrectamente registradas

El control comienza antes de que el producto llegue al almacén.

Una compra puede generar diferencias cuando:

  • se recibe una cantidad distinta a la solicitada;
  • el proveedor factura una presentación y entrega otra;
  • existen productos faltantes;
  • se registra incorrectamente la unidad de compra;
  • se captura un costo o cantidad equivocada;
  • la mercancía entra físicamente pero no administrativamente;
  • o una devolución al proveedor no queda registrada.

Por ejemplo:

Compras una caja con 10 kg de producto, pero en el sistema se registra como una unidad sin configurar correctamente su equivalencia.

Físicamente tienes 10 kg.

Administrativamente puedes tener 1 unidad.

El problema no nació en el inventario.

Nació en la recepción y configuración del producto.

Por eso una recepción correctamente ejecutada debería comprobar al menos:

producto + cantidad + presentación + unidad + costo + calidad.

El inventario empieza a construirse desde el momento en que recibes mercancía.

2. Entradas y salidas de almacén sin control

Otro problema frecuente aparece cuando los productos se mueven físicamente pero esos movimientos no se registran.

Imaginemos que cocina solicita:

5 kg de arrachera.

El encargado del almacén entrega el producto, pero no registra la salida.

El almacén físico disminuyó 5 kg.

El inventario administrativo no.

Cuando llegue el conteo aparecerá una diferencia.

El mismo problema puede ocurrir con bebidas, empaques, productos de limpieza, materia prima o cualquier otro insumo.

Un principio sencillo de control es:

"Si el producto se mueve físicamente, debe existir un movimiento administrativo que lo explique."

Esto aplica para entradas, salidas, transferencias, devoluciones, mermas y ajustes.

Cuando existe movimiento físico sin registro, tarde o temprano aparecerá una diferencia.

3. Recetas incorrectas o desactualizadas

Las recetas son una de las conexiones más importantes entre ventas e inventarios.

Si vendes una hamburguesa y su receta indica que utiliza:

180 g de carne

el sistema debería descontar esa cantidad del inventario cada vez que se registra una venta.

Pero imaginemos que la cocina realmente utiliza:

200 g.

Por cada hamburguesa existe una diferencia de:

20 g.

Parece poco.

Pero si vendes 500 hamburguesas durante el mes:

20 g × 500 = 10,000 g

Es decir:

10 kg de diferencia.

El sistema puede estar funcionando correctamente.

El inventario puede estar bien contado.

La venta puede estar registrada.

Y aun así el inventario no cuadrará.

El problema está en la diferencia entre lo que la receta dice que debería consumirse y lo que realmente consume la operación.

Por eso las recetas no deben verse únicamente como herramientas para cocina.

También son herramientas de control financiero y de inventarios.

4. Porciones y rendimientos diferentes al estándar

Incluso con una receta correctamente configurada puede existir una diferencia si la operación no respeta las porciones.

Regresemos al ejemplo anterior.

La receta establece:

180 g de carne.

Pero cada cocinero sirve "aproximadamente" la cantidad correcta.

Uno utiliza 185 g.

Otro 195 g.

Otro 210 g.

La receta está bien.

El sistema está bien.

Pero la ejecución no está estandarizada.

Este fenómeno se conoce comúnmente como sobreporcionado cuando se entrega más producto del establecido.

También debemos considerar los rendimientos.

No siempre 1 kilogramo comprado equivale a 1 kilogramo utilizable.

Existen productos que requieren:

  • limpieza;
  • deshuese;
  • pelado;
  • descongelación;
  • cocción;
  • filtrado;
  • preparación.

Si compras 10 kg de un producto pero después de su procesamiento solamente obtienes 8 kg utilizables, el rendimiento real es:

8 kg ÷ 10 kg × 100 = 80%

Si tu receta o sistema considera un rendimiento diferente, el consumo teórico también será incorrecto.

Una receta correctamente costeada también permite calcular el food cost de un platillo y construir un consumo teórico más confiable.

Controlar inventarios requiere controlar porciones y rendimientos, no solamente contar productos.

5. Mermas y desperdicios no registrados

En cualquier operación gastronómica existen mermas.

Un producto puede:

  • caducar;
  • dañarse;
  • quemarse;
  • romperse;
  • derramarse;
  • contaminarse;
  • deteriorarse;
  • o perderse durante su preparación.

El problema administrativo aparece cuando la merma sucede físicamente pero nadie la registra.

Supongamos que durante el servicio se derrama una botella.

La botella desapareció físicamente del inventario.

Pero si no existe un registro de merma, administrativamente sigue existiendo.

Cuando hagas el conteo tendrás una diferencia.

Registrar la merma no significa que debamos aceptarla sin cuestionarla.

Significa que ahora podemos identificarla.

Después podemos preguntar:

  • ¿Por qué ocurrió?
  • ¿Cuánto representa?
  • ¿Se repite?
  • ¿Podemos prevenirla?

Una merma registrada se puede analizar.

Una merma no registrada simplemente aparece como faltante.

6. Cortesías, consumos internos y cancelaciones mal controladas

No todo lo que sale de cocina o barra termina convertido en una venta normal.

En un restaurante también pueden existir:

  • cortesías;
  • alimentos para personal;
  • bebidas para colaboradores;
  • degustaciones;
  • pruebas de cocina;
  • productos para eventos;
  • cancelaciones;
  • devoluciones;
  • invitaciones de gerencia.

El problema aparece cuando el producto sale físicamente pero no existe un movimiento que explique su consumo.

Por ejemplo:

El gerente invita una botella de vino a un cliente.

Comercialmente puede ser una decisión perfectamente válida.

Pero operativamente esa botella debe quedar registrada.

De lo contrario:

inventario físico −1 botella

mientras que:

inventario teórico = sin cambio.

El resultado será una diferencia.

Control no significa prohibir cortesías o consumos internos.

Significa que cada salida tenga una explicación.

7. Transferencias entre almacenes o sucursales sin registrar

Este punto se vuelve especialmente importante cuando un restaurante trabaja con:

  • almacén central;
  • cocina;
  • barra;
  • diferentes centros de consumo;
  • varias sucursales;
  • o un CEDIS.

Supongamos que una sucursal necesita urgentemente:

12 kg de carne

y otra sucursal se los envía.

Físicamente:

Sucursal A: −12 kg   |   Sucursal B: +12 kg

Si la transferencia no se registra correctamente, aparecerán dos problemas:

Sucursal A tendrá un faltante.

Sucursal B tendrá un sobrante.

La empresa en conjunto podría incluso tener exactamente la cantidad correcta.

Pero los inventarios individuales estarán equivocados.

Por eso las transferencias deben funcionar como movimientos dobles:

salida del origen → entrada en el destino.

Cuando existen varias sucursales o almacenes, la trazabilidad de estos movimientos se vuelve fundamental.

8. Errores de conteo, movimientos indebidos o posibles sustracciones

Finalmente llegamos a una causa que suele recibir demasiada atención al principio:

"Seguro alguien se lo está robando."

Sí, las sustracciones pueden existir.

Pero no deberían ser nuestra primera conclusión.

Antes debemos descartar errores de:

  • compra;
  • recepción;
  • unidades;
  • recetas;
  • porciones;
  • rendimientos;
  • mermas;
  • transferencias;
  • consumos internos;
  • registros;
  • y conteos físicos.

El propio conteo puede generar diferencias.

Por ejemplo:

  • contar cajas como piezas;
  • pesar incorrectamente;
  • utilizar unidades diferentes;
  • contar producto durante movimientos;
  • duplicar ubicaciones;
  • olvidar cámaras o almacenes;
  • capturar cantidades equivocadas.

Una vez que los procesos anteriores están correctamente controlados, las diferencias inexplicables adquieren mucho mayor valor como señal de alerta.

Entonces sí podemos investigar movimientos indebidos o posibles sustracciones con información más confiable.

"Controlar primero permite investigar después."

Una diferencia no siempre significa un faltante

También pueden existir diferencias positivas.

Supongamos:

Inventario teórico: 10 botellas   |   Inventario físico: 12 botellas

Tenemos un sobrante de dos botellas.

¿Es una buena noticia?

No necesariamente.

Puede significar que:

  • una compra no fue registrada;
  • una transferencia entró sin registrarse;
  • una receta está descontando demasiado;
  • una salida fue capturada incorrectamente;
  • o el conteo anterior estaba equivocado.

Por eso el objetivo no debería ser solamente evitar faltantes.

El objetivo es que:

Inventario físico ≈ Inventario teórico

y que cualquier diferencia relevante pueda ser explicada.

¿Cuánto dinero representan tus diferencias de inventario?

Una diferencia pequeña en cantidad puede convertirse en una cantidad importante cuando se repite.

Supongamos que al cierre semanal encuentras estas diferencias:

  • Carne:$1,200
  • Bebidas:$850
  • Otros insumos:$450

Diferencia semanal:

$2,500

Si este comportamiento se repitiera durante cuatro semanas:

$2,500 × 4 = $10,000 mensuales

Y durante doce meses:

$10,000 × 12 = $120,000

Este ejemplo no significa que toda diferencia sea automáticamente una pérdida definitiva ni que vaya a repetirse exactamente cada semana.

Significa que una desviación aparentemente pequeña merece investigación cuando es recurrente.

Estas diferencias también deben analizarse dentro de los indicadores que permiten saber si un restaurante es rentable.

Por eso recomendamos medir las diferencias tanto en:

cantidad

como en:

valor económico.

Porque un faltante de diez unidades de un producto económico puede ser menos relevante que una diferencia pequeña en un insumo de alto costo.

¿Por dónde empezar cuando tu inventario no cuadra?

No intentes corregir todo al mismo tiempo.

Comienza construyendo una secuencia de control.

Paso 1. Define correctamente tus productos y unidades

Cada insumo debe tener claramente identificadas sus unidades de compra, almacenamiento y consumo.

Paso 2. Registra correctamente las compras y recepciones

Lo que entra físicamente debe coincidir con lo que entra administrativamente.

Paso 3. Estandariza recetas, porciones y rendimientos

El consumo teórico depende de que la información base sea correcta.

Paso 4. Registra todos los movimientos

Compras, salidas, transferencias, mermas, consumos y ajustes deben tener trazabilidad.

Paso 5. Realiza inventarios físicos periódicos

No esperes meses para descubrir una diferencia.

La frecuencia debe adaptarse al tipo y valor de los productos. Los insumos de mayor costo, rotación o riesgo pueden requerir conteos más frecuentes.

Paso 6. Compara físico contra teórico

Aquí aparece la desviación.

Paso 7. Investiga antes de ajustar

Este punto es fundamental.

Si simplemente modificas el sistema para que coincida con el inventario físico, puedes hacer desaparecer la diferencia administrativa sin descubrir qué la provocó.

"Ajustar no es lo mismo que corregir."

"El ajuste corrige el número. La investigación corrige el proceso."

Enfoque RSB

Control RSB

En RSB vemos el inventario como un resultado de toda la operación.

Para que sea confiable necesitamos conectar:

Compras → Recepción → Almacén → Recetas → Producción → Venta → Mermas → Transferencias → Inventario físico → Análisis

Cuando una de estas etapas falla, la diferencia puede aparecer al final.

Por eso un sistema de punto de venta puede ser una herramienta muy poderosa para controlar inventarios, pero solamente cuando está correctamente configurado y respaldado por procesos operativos.

Un software puede calcular lo que debería existir.

Pero necesita información confiable sobre:

  • compras;
  • recetas;
  • unidades;
  • rendimientos;
  • ventas;
  • mermas;
  • transferencias;
  • y demás movimientos.

La tecnología facilita el control.

El proceso genera la información que hace posible ese control.

Por eso, ante un inventario que no cuadra, nuestra recomendación no es comenzar ajustando existencias.

Es comenzar preguntando:

"¿En qué parte del proceso se está generando la diferencia?"

Herramienta de evaluación

Autodiagnóstico RSB: ¿Qué tan confiable es el inventario de tu restaurante?

Responde Sí o No a las siguientes preguntas:

¿Realizas inventarios físicos periódicamente siguiendo siempre el mismo procedimiento?

¿Puedes comparar tus existencias físicas contra un inventario teórico calculado a partir de tus movimientos y ventas?

¿Tus recetas, porciones, unidades y rendimientos están actualizados y estandarizados?

¿Registras compras, mermas, consumos internos, cortesías y transferencias de manera consistente?

Cuando aparece una diferencia de inventario, ¿investigas su causa antes de realizar un ajuste?

¿Cómo interpretar tu resultado?

4–5 respuestas "Sí" — Tienes una buena base de control

Tu operación ya cuenta con varios de los elementos necesarios para generar inventarios confiables. El siguiente paso es analizar diferencias recurrentes, priorizar los productos de mayor impacto económico y mejorar continuamente los procesos que generan esas desviaciones.

2–3 respuestas "Sí" — Existen puntos importantes por fortalecer

Probablemente realizas inventarios y tienes algunos controles, pero todavía existen movimientos o procesos que pueden impedir que la información sea completamente confiable. Antes de aumentar la frecuencia de los conteos, conviene identificar qué parte del proceso está generando las diferencias.

0–1 respuestas "Sí" — Tu inventario todavía funciona principalmente como conteo

El problema probablemente no se resolverá contando más veces. Primero necesitas construir la información y los procesos que permitan comparar lo que tienes contra lo que deberías tener y explicar las diferencias.

¿RSB 360 puede ayudarte?

El control de inventarios es una de las áreas donde una diferencia aparentemente pequeña puede revelar problemas en recetas, compras, almacenes, producción o procesos administrativos.

RSB 360 ayuda a revisar estas conexiones para construir una operación donde las existencias no solamente se cuenten, sino que puedan analizarse y explicarse.

Si tu restaurante realiza inventarios pero constantemente aparecen diferencias que nadie puede explicar, un diagnóstico puede ayudarte a identificar en qué parte del proceso conviene comenzar.

¿Tus inventarios no cuadran y no sabes dónde está la diferencia?

En RSB Systems ayudamos a restaurantes y negocios de alimentos y bebidas a estructurar inventarios, recetas, almacenes, compras y procesos utilizando herramientas tecnológicas y controles operativos.

El objetivo no es simplemente ajustar existencias.

Es construir información que permita detectar, investigar y reducir las causas que generan las diferencias.

Solicita un diagnóstico RSB 360.

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