Aquí aparece una de las diferencias más importantes para controlar un
restaurante.
La receta nos permite calcular un food cost teórico.
Es lo que debería costar producir lo vendido si:
- las recetas están correctas;
- las porciones se respetan;
- los rendimientos son correctos;
- los costos están actualizados;
- y los movimientos se registran adecuadamente.
Pero la operación puede consumir una cantidad diferente.
Supongamos que según tus ventas y recetas deberías haber consumido:
$90,000 en alimentos
pero tus inventarios muestran un consumo real de:
$105,000.
Existe una diferencia de:
Esa diferencia puede provenir de:
- sobreporcionado;
- mermas;
- desperdicios;
- recetas incorrectas;
- rendimientos equivocados;
- cortesías;
- consumos internos;
- errores de inventario;
- movimientos no registrados;
- o posibles sustracciones.
Por eso:
"Un food cost correcto en papel no garantiza un food cost correcto
en la operación."
Cuando existe una diferencia entre consumo teórico y real, conviene
investigar
por qué no cuadra el inventario de un restaurante
antes de limitarse a ajustar existencias.
El verdadero control aparece cuando podemos comparar:
lo que debería haberse consumido | contra |
lo que realmente se consumió.
Esta es probablemente una de las preguntas más frecuentes.
Y la respuesta correcta no es simplemente:
No existe un porcentaje universal que determine por sí solo si un
restaurante está bien o mal.
El food cost adecuado depende de factores como:
- concepto;
- tipo de producto;
- precios;
- mezcla de ventas;
- estructura de gastos;
- personal;
- renta;
- volumen;
- margen de contribución;
- estrategia comercial.
Dos platillos pueden tener food costs completamente diferentes y ambos
ser convenientes para el negocio.
Por ejemplo:
Producto A
Precio: $200
Costo: $50
Food cost: 25%
Contribución antes de otros gastos: $150
Producto B
Precio: $400
Costo: $140
Food cost: 35%
Contribución antes de otros gastos: $260
Si observáramos únicamente el porcentaje, podríamos pensar que el
Producto A es mejor.
Pero el Producto B deja una contribución monetaria mayor por unidad
vendida.
Esto no significa automáticamente que B sea más rentable, porque todavía
debemos considerar otros costos, demanda, tiempos, capacidad y mezcla de
ventas.
El food cost es solo una parte del análisis; para tener una visión más
completa puedes revisar
cómo saber si un restaurante es rentable
y qué indicadores considerar.
La enseñanza es otra:
"El porcentaje de food cost debe interpretarse junto con el dinero
que aporta el producto y el resto de la estructura del
negocio."
Tampoco.
Reducir el costo puede mejorar el margen, pero hacerlo sin criterio
puede afectar:
- calidad;
- tamaño de porción;
- presentación;
- experiencia;
- percepción de valor;
- satisfacción del cliente.
El objetivo no debería ser conseguir el food cost más bajo posible.
El objetivo es encontrar una relación saludable entre:
costo + precio + valor para el cliente + contribución +
rentabilidad.
Un restaurante rentable necesita controlar costos sin destruir aquello
por lo que el cliente está dispuesto a regresar.